
Actualizado: en el último número de Educause Review, hay un artículo también muy interesante llamado Wikis and Podcasts and Blogs! Oh, My! What Is a Faculty Member Supposed to Do?
A través de la web de Educause he encontrado información de un estudio sobre el uso del podcast en educación superior, Can You Hear Me Now? Pilot Study of Classroom Recording Technologies (pdf) de la Universidad de Pennsylvania.
Se trata de grabar las sesiones de clase para colgarlas en internet en formato mp3 y que los alumnos las tengan siempre a su disposición.
Algunas de las motivaciones del estudio eran la preocupación de los profesores por la asistencia a clase de sus alumnos, y el hecho que otros estudios indicaban que el podcasting era considerado por los estudiantes una herramienta positiva para el aprendizaje.
Se ha probado en tres situaciones distintas:
- Aulas con un sistema de grabación automática (sólo la voz del profesor en una gran clase) con un sistema de grabación fijo.
- Grabación con una grabadora portátil, de la voz del profesor y de loes estudiantes en una clase pequeña tipo seminario.
- Y grabación del audio y de las presentaciones en pantalla utilizando la tecnología Sympodium.
Se consideran los costes de las distintas tecnologías, que no son muy elevados, y el esfuerzo del profesorado implicado. Y se realiza una encuesta antes y después del curso.
Cuando se les pregunta si creen que el acceso a la grabación influirá en la decisión de saltarse las clases (tema de preocupación entre el profesorado), un 70% dijo que no, más del 20% que sí ligeramente y menos del 10% consideró que si, mucho.
Más de la mitad consideran las grabaciones de las clases útiles y de ayuda para aprender. Y la mayoría lo recomendarían para utilizar en otras asignaturas.
La mayoría de los estudiantes escuchó las grabaciones en el ordenador, mientras estudiaban la asignatura (un 60%), un 10% en un reproductor independiente pero mientras estudiaban la asignatura y menos del 10% en un reproductor independiente realizando alguna otra actividad (deporte, pasear,…). Y destacar que estos porcentajes, en todos los casos, eran mayores en la encuesta inicial. Es decir un número mayor de estudiantes pensaba que escucharía las grabaciones en reproductores independientes o haciendo otras actividades, y finalmente no fue así.
A la pregunta ¿Cuantas grabaciones has escuchado?, un 25% contestó que ninguna, un 20% entre 2 y 5, un 25% más de 5 pero no todas y un 15% todas.
Concluyen que el coste es muy razonable, que la situación que requiere que el profesor lleve la grabadora es menos fiable que en las situaciones en las que se graba automáticamente, y que a pesar de que el factor más destacado del proyecto era la idea de que los estudiantes utilizaran el ipod para escuchar las clases gravadas, muy pocos lo hacen.
Así pues, siendo una experiencia de costes más o menos aceptables, que los alumnos lo consideran útil y que les ayuda a prender, y que no influye en la asistencia a las clases, nos da algunas pistas para ir introduciendo este tipo de tecnologías en nuestra docencia.